Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2013

El plan perfecto: hacer una tontería

Imagen
Hubo un antes y un después de Lock & Stock. Tanto para su director, Guy Ritchie, como para la forma de concebir una idea disparatada dentro de las fronteras del séptimo arte. Esta historia centrada en un grupo de amigos que deben desenvolverse como puedan en el mundo del crimen para pagar una deuda que cuelga sobre sus cabezas es uno de los pilares fundamentales del último ápice de originalidad existente a día de hoy.

Acompañada de una banda sonora de ensueño, perfecta para el ambiente que se respira en la cinta, años después de su estreno en 1998 sería considerada por muchos como una de las mejores películas inglesas de todos los tiempos, y supondría la base para que Ritchie pudiese elaborar un segundo cuento barribajero (Snatch, cerdos y diamantes) en el que, ahora sí, habría que poner un ojo en un director que más tarde se hundiría por colmar de rosas a su mujer y musa, Madonna, en Barridos por la marea, el tedioso remake de Insólita aventura de verano, de la ge…

De la devoción al caos

Imagen
Hay desingnios del cine de terror que parecen invadir los dramas humanos del realizador Darren Aronofsky. Pero cuando se habla de terror, Aronofsky no limita su obra a sustos basados en desmembraciones y lluvias de sangre, sino que se permite disertar sobre las sensaciones humanas cuando se las expone al horror, al aislamiento físico, a la ignorancia moral o incluso al descubrimiento personal. Este último caso se ejecuta de mil maneras, buscando un odio hacia sí mismo que experimentan los títeres de sus creaciones. El caos voluntario a la que los somete devora cualquier devoción física que no sea la que los ha llevado a su estado. Para sí mismos sólo existe una mea que obvia la oscuridad en la que se han sumido. Desde los heroinómanos de Réquiem por un sueño hasta la bailarina profesional de Cisne Negro (o el hastiado Mickey Rourke de El luchador), todos combaten un miedo que exprime sus fuerzas pero que no merma sus ganas. El horror de la devoción única.



Visualmente atrevida…