Entradas

El cactus y padres jóvenes

Imagen
Hola a todas/os, he estado un poco ausente, pero bueno, vuelvo para dejaros un pedazo de mi próximo relato, que terminaré en breve y que seguramente suba por aquí:


Ella lleva tiempo queriendo salir por ahí. Primero quería parar a comprar ropa. Prendas brillantes diamantinas, cueros entallados, cadenas de plata que le rodeasen el cuello como un animal torcido por el lujo, o cosas así decía después de haberse metido las primera rayas en el lavabo. Pasábamos junto a las botas y los tacones de plataforma, cada uno elevado en relación al anterior en ordenación crepuscular, el brillo bizantino de los fosforescentes caen sobre el cuero negro como flashes de cámaras fotográficas. Mira ahí está la belleza, tendiendo a infinito, como siempre. Pronto todo quedará olvidado, en aquel armario donde se fosilizan los restos de su consumismo. Saca el teléfono, tacha a unas cuantas personas; desaparecen, sin más. No tienen manera de contestar al rechazo. Sigue comprando vestidos azules, maquillaje y uñas d…

...y mamá dejó de existir.

Imagen
Una llama se escucha partirse entre las ramas. Es un brillo tallado en el aire, de incapaz extinción, perpetuo en la mirada y afianzado en el espacio. No llueve ni una gota que riegue el fuego blanco que consume el bosque, renegrido por la sombra ceniza y el almizcle apagado. Por allí pasa un niño que suprime esa imagen. Todo lo que le rodea ya murió hace tiempo, y las ramas marchitas esperan conscientes a crisparse al tacto del viento. El niño pisa en falso y su figura cae sobre la arena gris que aguarda sobre una tierra baldía y extinta, alejada de sí misma y descompuesta hasta matar todo su interior.
El niño apisona el telón de mancillo alquitranado, y escarva con sus pies hasta notar el blanco extenso de las raices que conmutan el bosque. Vuelve a arrodillarse cedido por la voluntad del tacto y rodea el polvo que cubre la tierra hasta ovalarlo con sus manos. Con ellas levanta el trago de tierra que observa y que vuelve a esparcir sobre la nada. La madre que hoy no descansa, sino q…

El Parque

Imagen
Palizas de juventud y porno atemporal
Había sido una tarde de otoño poco después de empezar el curso. Muchos chavales del barrio se habían reunido, como siempre, de excursión tardía por las calles del barrio, y se encontraron con aquel calvo bajito encorsetado en un armani azul marino cortando la banda inaugural. Hasta entonces, aquellas nosecuantas hectáreas de desierto urbano eran utilizadas por los vecinos de cinco barrios circundantes para pasear a sus perros y dejar sus mierdas tiradas por ahí hasta que los basureros se ponían a hacer recuento y se daban cuenta de que no tenían porque limpiar esa zona. -Durante aquella época parecía que todo el mundo se compraba perros ¿verdad? -Si. -No podían adoptarlos en las perreras porque eso representaría cero compromiso ¿no? -Ajá. Sólo te duele si pagas. -Exacto. La verdad es que mi hermano se había convertido en una fuente de información reelevante sobre el pasado cuando empezábamos a hacer memoria. Yo estaba empezando a recordar cómo fue aq…

Fumeque

Imagen
Notas sobre fumadores y violencia

A veces se ponía a a fumar sin pensar en la persona que tenía delante. Pronto empecé a pensar en que fumaba por vicio, y después empecé a pensar en lo que el vicio significaba. Era algo que se tornaba inherente, una necesidad vitalicia oculta en lo que hasta entonces era una negación de voluntades. Incluso una semana antes de cumplir los 18 comprar un paquete de tabaco podía ser una experiencia decepcionante. Los que fumaban desde hacía más tiempo habían desarrollado habilidades sociales que reducían la posibilidad de fracaso en la venta.
Estaba bien comprar varios productos y clamar por el tabaco como último recurso, o derrochar esa falsa seguridad autoafligida de pija malcriada antes de que al vendedor se le ocurra perder dinero en favor de una ley absurda.
Obviamente, los niños iban a fumar, en mayor o menor medida que sus homólogos generacionales anteriores. Ninguna ley basada en el escarmiento gráfico a través de traqueotomías y sangrados pulmona…

La vida de un recurso narrativo

De estación a estación, discoteca y salvación

Imagen
Tren de ida y vuelta a la amistad condicionada
Hacia poco más de cinco que minutos que el guardia se había asomado al otro lado de la cortina de acero, brillando bajo aquel chaleco reflectante, y viendo cómo se refugiaban los jóvenes que esperaban al primer tren de la mañana para volver a casa. La melena de Irene caía cosquilleando los ojos de Miguel, azotando su frente al paso del viento, mientras le abrazaba y calentaba hasta que la persiana comenzaba a ascender, decapitando el aire con un estruendo metálico. El guardia les vio a ambos introducirse en la estación conmovidos por el frío, seguidos de la tropa de jóvenes de caras pálidas que se tambaleaban de una pared a otra con la resignación de una pieza de ajedrez. Irene se había abrigado con un jersey de lana blanco y unas medias térmicas con las que podía bailar apegada a su propia calidez. En la discoteca había estado todo el tiempo sentada esperando a que algún chico la sacase a bailar, pero ahí dentro nadie quería bailar con…

3 metros sobre el cielo

Imagen
Representación telegráfica del trailer de "3 metros sobre el cielo".

Fea. Si. Tu. No pretenderás subir a mi moto llena de mierda. Como eres tan creida, no tengo el mas minimo interés ¿qué hacias ahi boqueando como un pececillo? ¿suplicando que te morree? De repente ocurre, algo se acciona y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar ¿Qué quieres que hagamos mañana? Si ¿Has venido a verme correr o qué? Esta bien, cambiaré ¿Quieres que yo sea el primero? Y es ahi cuando te das cuenta de que las cosas cambian por primera vez. Y yo muchisimo mas
A 3 metros sobre el cielo.
Interludio
Podemos comprobar que Mario Casas pronuncia estas frases, y no se entienden bien ni la mitad. Parece que tenga una culebra metida en la boca que le susurra que no deje de ir al gimnasio.  
Fin del interludio
Soy lo que soy porque algún dia el hombre ha de ser perfecto y no quiero perderme ese momento. ¿Y tu vas a ser el hombre perfecto? Yo no he dicho eso Pero lo has insinuado No. Bueno, si, me has pillado. ¿Por qué…